Ana Isabel Espinosa
Dani es algecireño, de pocos más de veinte años y con mucha marcha en todo el cuerpo, a pesar de que la ataxia de Friedrich, lo tiene a atado a una silla de ruedas. Su enfermedad es hereditaria y degenerativa, produciendo lesiones en el sistema nervioso que lo lleva a dificultar el habla y los movimientos. La ataxia se muestra como una víbora a los pocos años de vida, en el caso de Dani, a los 15 en pleno cuarto de ESO, quebrándole todo lo que tenía pensado hacer hasta ese momento, plegándolo a una silla de rueda y lo que él pensaba que serían las limitaciones derivadas de ella.