Antonio Vélez |
| A vueltas con el ferrocarril y Mérida |
| Antonio Vélez. ex alcalde de Mérida |
| 26 jun 2008 actualizado 12:18 CET :: Leído 636 veces |
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Las cosas que van a servir para cien años deben ser estudiadas minuciosamente, sin dejar cabos sueltos. No podemos cometer ahora los errores históricos del trazado ferroviario entre Cáceres, Mérida y Badajoz, con el handicap de Aljucen y el "entro y salgo" consiguiente. Es mas o menos el dispositivo que espera al AVE, con las dichosas prisas de siempre y la presión de un partido opositor que solo aporta control de fechas y cortas soluciones para la funcionalidad y el largo plazo. Da la impresión de que una aparente fijación con el sitio del ferial, como supuesto novedoso, ha bloqueado el despliegue obligado de otras opciones mas pensadas. Y lo digo, porque este emplazamiento saca a Mérida del trazado de la línea "madre". Los trenes entrarían puntualmente en Mérida y, tras describir un gran bucle, volverían a Aljucén. Pero también algunos convoyes podrían no entrar en Mérida, considerando el tiempo empleado en ese innecesario " paseo " circular. Me he pronunciado sobre la cuestión ferroviaria, concretando una opinión formada con los criterios de los ferroviarios que animaron la vida de esta Ciudad. Y también de los Ingenieros del "ramo" que, cuando presidí el Ayuntamiento, recalaron aquí por razones ferrocarrileras. Lo que de verdad me satisface ahora es la realidad, asumida por el Ministerio de Fomento, de dos nuevos puentes . Esa es la clave de quienes hemos defendido la opción del Prado como la más conveniente, para el largo plazo de una Ciudad que crece de forma continua. Así es que, con esas nuevas alas estructurales que son los puentes, retomo lo que muchos consideramos la mejor alternativa para el ferrocarril en Mérida , partiendo de las siguientes premisas: No salir del trazado principal de la vía y reagrupar todos los itinerarios que confluyen en Mérida. La propuesta concreta es que las vías, procedentes de Badajoz, crucen el Guadiana pasada La Garrovilla, antes de llegar a la Presa de Montijo. Alcanzarían la finca de El Prado y allí se formalizaría la nueva gran estación intermodal. Desde ese lugar superarían el río otra vez, para seguir hacia Cáceres por Aljucén. El asunto es tan sencillo que no alcanzo a entender por que no se considera, contando ya con esos nuevos puentes sobre los que bascularía toda la nueva reorganización en El Prado. No tendría ningún sentido el trayecto por los aledaños del ferial y ese larguísimo bucle para volver a Aljucen, lo que podría yugular el desarrollo del arco sur-oeste de la ciudad y el del propio Prado. Allí está el borde de la Ciudad, aunque ahora parezca distante . El Prado es el espacio mejor interconectable de la Ciudad , con todas las rutas . La reutilización del "puente de hierro" como soporte de un tranvía hacia la orilla izquierda garantizaría la conexión urbana, desde al centro de la Ciudad, para un previsible intercity entre Capitales. Con el respeto que merecen otras opciones esta es la mejor opción para el futuro del ferrocarril en Extremadura y Mérida .Por supuesto muy superior, por permeabilidad viaria lineal y capacidad expansiva, a la del Centro de Transportes Todos los trayectos de hierro que cruzan o nacen en Mérida se entroncarían en esa gran Estación que no esperaría , porque surgiría con el AVE . Ya no puede haber más plazos , con los raíles asfixiando la Ciudad . Días atrás, cuando supe lo de los dos puentes , me fui a la orilla izquierda y contabilicé la distancia entre el puente de la autovía y la depuradora : Kilómetro y medio . ¿ Es eso distancia para el futuro de una Ciudad que crece ? Recuerdo que Manuel Díaz Marta, el joven Ingeniero de Caminos que empezó la Presa de Montijo con Indalecio Prieto, volvió a Mérida, a comienzos de los ochenta y siendo Senador socialista por Toledo . Vino a inaugurar una exposición sobre las Obras Publicas de la Republica . Habló con pasión de aquella Mérida de su juventud y de cómo colaboró para que el montaje Teatral de Medea fuera posible. Manolo, como le gustaba ser llamado , a pesar de sus setenta y muchos años , nos contó que la Presa de Montijo terminó situada , en época de Franco, mas arriba de los cimientos que el comenzara . Visitando el paraje con el, aseguraba que aquel cambio había sido mas político que geológico , pues hizo hincapié en la existencia de un firme excepcional bajo el lecho del río. Y nos profetizó que por allí cruzaría algún día el ferrocarril para reorganizar sus itinerarios . Seguro que valdría sopesarlo, en la intención mas positiva para todos.
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