Las medidas del gobierno ante la crisis son como la pirotecnia que se difumina en la noche, ni los 400 € han reactivado la economía, ni los 2.500 € han aumentado la natalidad y de las 24 medidas ya anunciadas y mas que sabidas la principal novedad es que tienen fecha, demasiado ruido para tan pocas nueces. Y es que dos tardes solo dan para el café y hablar del tiempo.
Dicen que después de la tormenta viene la calma, aunque en este caso la calma forma parte de la tormenta, por que Zapatero acordará con los sindicatos la CEOE y CEPYME una "hoja de ruta" ¿Su precio? 163 millones de euros, poderoso caballero. Un pacto de silencio firmado con dinero público y cuyo texto viene encabezado por aquel proverbio chino que dice mas o menos "no hay que decir nada que sea menos importante que el silencio".
Y en este teatrillo donde los enanos crecen, a los sones de la financiación autonómica, el ¡tachunda chunda chunda! de Ibarreche, la perdida de confianza de los inversores extranjeros, el desempleo, el aumento de la morosidad, y la caída del ladrillo, evidencias que para Zapatero como los cohetes chinos que vinos por la tele, por eso descansa y se relaja en Doñana alejado de tanto dolor de cabeza.
Zapatero teme sufrir y sufre el temor de dar la cara en el Congreso de los Diputados, para hablar de la financiación de las CC.AA, por eso mismo Iniciativa por Cataluña Verdes ha corrido el tupido velo tras el cual quedara el presidente del Gobierno, como la niña de los chinos. Al final será Solbes quien ponga el cazuelo encima de la mesa donde algunos están dispuestos a meter la cuchara demasiadas veces, mientras otros verán como vuelan las tajadas y hasta el caldo.
Y en medio de los nubarrones que anuncian la tormenta, Fernández Vara a bordo de la chalupa sin encomendarse a Santa Bárbara ni a la hora de tronar.