Angel Bernal |
| Balance de un año de sobresaltos |
| Ángel Bernal/DM |
| 05 feb 2005 actualizado 15:44 CET :: Leído 639 veces |
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Finalizó
el año 2004 y la política municipal cerró un capítulo que algunos
preferirían no recordar. No fue un año de grandes logros y sí en cambio
de grande sobresaltos y quien peor librado salió de los mismos fue, con
mucha diferencia, el alcalde.
A
Pedro Acedo este año probablemente le hubiera gustado borrarlo del
calendario. Difícilmente se puede tener un año político más adverso. En
el plano de la gestión no hay grandes logros que vender y en cambio, se
le esfumó la gallina de los huevos de oro. Su habilidad para
enemistarse con la Junta le había llevado a soportar su gestión externa
de captación de recursos en la afinidad con el gobierno central, pero
¡ay! las elecciones de marzo cambiaron de signo, y de pronto se vio sin
posibilidad de ofrecer grandes proyectos más que lo que el recurso a
las arcas municipales le permiten y de volver la cara al PSOE y a la
Junta buscando una complicidad mal disimulada. En lo político la cosa fue aun peor, pues si por un lado insistió en su deseo de no continuar como alcalde, por otro quiso jugar a la política con mayúsculas y perdió. Su derrota ante Floriano fue interpretada por muchos como el comienzo de su declive en política, pues sin gobierno en quien apoyarse ni partido que le cubra las espaldas, parece que la vida política del alcalde esté tocando a su fin. Por si fuera poco, el escándalo de las fotos, en el que de alguna manera se vio inmerso, ha servido para poner a la ciudadanía en guardia sobre la trastienda del poder, y todos adivinaban en la larga mano del “hermanísimo” unos poderes espurios pero reales, que ponían en tela de juicio principios elementales de representatividad democrática. La acusación al PSOE de estar en medio de esta trama no hizo más que manifestar el deseo de echar balones fuera, pues cuando finalmente se descubrió el origen de la filtración de las fotos, todo quedó en el ridículo más espantoso, magnificado por la defensa a ultranza de su concejala, que si es verdad tuvo la decisión de dimitir, hubiera arrastrado su caída después de la cerrada defensa que de ella había hecho. Quizá por eso tal dimisión no se consumó y el tiempo ha ido ensombreciendo un asunto, que siempre tuvo un cariz muy feo y que dejó K.O. al equipo de gobierno durante meses. El Jefe de la oposición llegó a pedirle la dimisión pero el asunto ha ido coleando y le ha permitido tomar algún aire y salir vivo cuando nadie daba nada por él. Lo cierto es que sin apoyo gubernamental ni de partido, y con la credibilidad seriamente amenazada entre la ciudadanía, tampoco se explica muy bien qué futuro inmediato le espera. |

