Alejo Fernández Pérez |
| Viviendas. ¿Para vivir o padecer? |
| Alejo Fernández |
| 08 mar 2005 actualizado 01:36 CET :: Leído 254 veces |
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Los
abogados 'antirruido' de toda España afirman que no se cumplen las
normas . Más de cuatro millones de hogares españoles padecen problemas
de ruidos exteriores según el último Censo de Población y Vivienda, y
nueve millones de compatriotas soportan niveles medios de 65
decibelios, que es el máximo admitido por la Organización Mundial de la
Salud.
Los
abogados referidos hablan de cuatro millones de hogares y de ¡NUEVE
MILLONES DE ESPAÑOLES! afectados por los “ruidos exteriores”.
Sumemos los “ruidos interiores” que en una comunidad de vecinos
son tanto o más graves que los anteriores.
¿Saben Vds el martirio que supone no poder dormir noche tras noche, ni descansar siesta alguna porque el vecino de al lado, el de arriba o el de abajo tiene puesta la tele o la radio a grito pelado? ¿Conocen las molestias que producen los acondicionadores defectuosos o mal instalados, las lavadoras nocturnas? Sumemos los ronquidos del vecino que duerme pared por medio. Y no digamos si disfrutamos de un bar o Púb, autorizado a cerrar a las cinco de la mañana. Sólo quienes padecen estos ruidos saben la guerra en que están inmersos. Guerra con enfermos, muertos y heridos. ¿Leyes? Haberlas, “haylas”, pero… Según los arquitectos la solución es fácil, y no cara: AISLAR . Una vivienda de 60.000 euros es una chapuza, una desgracia si no está aislada; pero puede ser una vivienda “digna” si está aislada, si se puede vivir en ella. Los Gobiernos de turno de España y de las Comunidades hablan mucho de construir viviendas, pero nada de que sean habitables, aislándolas de los ruidos. Saben que el ahorro en calefacción , refrigeración y enfermedades supera con creces el poco incremento que afecta al precio. Tenemos la legislación, los materiales y los técnicos ¿Por qué no se hacen?. ¿No será porque , una vez más, tropezamos con políticos carentes de imaginación y valor? En este caso ni siquiera tienen la excusa de que podrían perder votos. Los ganarían. Todos sabemos que los ruidos molestos en el hogar constituyen una verdadera epidemia, una enfermedad que no mata, pero no deja vivir. Sra. Ministra de la Vivienda, Dª Antonia Trujillo: ¿Para qué se quiere una vivienda, si después no se puede vivir en ella? En estos casos, la “vivienda digna” suena a “chunga”. Sra Trujillo, V. puede hacer ahora por los más necesitados lo que otros no se han atrevido. Es su oportunidad. ¡Hágalo! |