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Alejo Fernández Pérez
Igualdad y demagogia (II)
Alejo Fernández Pérez   
03 jun 2005 actualizado 12:24 CET :: Leído 253 veces
Igualdad y justicia. Y ¡ Qué bien suena! Sin embargo, una madre no trata nunca igual a un hijo enfermo que a otro sano, a uno inteligente que a otro torpe. La igualdad no significa para ella medirlos a todos por el mismo rasero. Sin grandes estudios ella sabe que, en estos casos, la igualdad es sinónimo de injusticia.

El profesor tampoco da la misma nota a un alumno que sabe y ha trabajado como a otros que ni ha trabajado ni sabe.

El empresario no da jamás la misma paga a un empleado valioso que a otro vago e inútil. Verdades que no merecen comentario para cualquier persona en sus cabales; sin embargo, durante la guerra civil hubo partidos políticos y sindicatos que pagaron igual al primer actor de teatro que a la limpiadora que barría el suelo; al ingeniero que al último de los obreros. Lógicamente aquello terminó como el rosario de la aurora.

Sobre la igualdad ante la justicia, ni siquiera merece la pena de hablar. Los jueces raramente consideran igual a un ministro, como a un paisano corriente; a un rico que puede pagarse buenos abogados como a un pobre con abogado de oficio,...Aparte de que el juez imparte y aplica leyes, no justicia, aunque de vez en cuando coincidan.

Igualdad y Desigualdad en política. Son las dos caras de una misma moneda, no se puede hablar de una sin referirse a la otra, así:

El "igualitarismo" imperante lleva consigo la comprensión de la desigualdad en sus múltiples formas. ¿Por qué se piensa que la desigualdad es injusta? ¿Por qué no se piensa que la verdadera injusticia se pueda dar forzando la igualdad? En los países comunistas donde se impone la más rabiosa igualdad resulta que sus ciudadanos se escapan en cuanto pueden. Sucede también que los emigrantes no van a los países comunistas sino a los capitalistas, donde aunque las desigualdades sean grandes, los obreros viven mucho mejor.

A Los gobernantes de los países comunista no se les cae de la boca la palabra igualdad con la pretensión de ser ellos los únicos que luchan por los pobres de todo el mundo. Olvidan que la pretensión radical de todo trabajador es "Un buen puesto de trabajo". Pero los puestos de trabajo los crean las derechas, los capitalistas, no los marxistas-leninistas. Una vez creado el puesto de trabajo aparecen los sindicatos, los funcionarios , la legalización de los trabajadores inmigrantes…; pero todo esto no es posible sin la creación previa de los puestos de trabajo. Si yo fuera inmigrante le daría las gracias a ZP, pero pensando en mis intereses votaría al PP, único capaz de mantener y crear esos puestos. ¿No fue Felipe quién destruyó 800.000 puestos de trabajo, y dejó a España en quiebra técnica? Y ¿No fue Aznar quien creo 5 millones e hizo posible la llegada de los inmigrantes?.

Otras desigualdades, que no son injusticias, proceden de las dotes personales, enfermedades, de las inundaciones, tormentas, epidemias,… Y se suele olvidar la importancia del uso de las dotes personales. ¿Para que sirve un ingeniero trabajando de peón?

Otro tipo de desigualdad entre países es el procedente de sus riquezas naturales: petróleo, carbón, uranio, agua. No olvidemos que en la actualidad la primera de las riquezas es la enseñanza, la inteligencia, el trabajo, la organización,…Echemos una ojeada al mapa. Veremos países muy pobres con grandes riquezas naturales como Brasil ; y otros muy ricos sin más riqueza que la inteligencia como Suiza

La política crea desigualdades tremendas, mediante grupos ávidos de poder que fingen defender minorías étnicas o lingüísticas, modalidades religiosas, ONG pacifistas u organizaciones semejantes. Van cubiertos con palabras nobles: igualdad, paz, trabajo,… Al final, salen los lobos encubiertos, hacen presa y terminan esquilmando a los borregos. El "No a la guerra" , hoy sabemos, que tuvo más que ver con ciertos intereses particulares que con la guerra.

La esclavitud tradicional sigue siendo la desigualdad más clamorosa, persiste todavía en demasiados lugares del mundo. Por otra parte, la posesión de los medios de difusión de masas da lugar a nuevas formas de esclavitud que llevan a pequeñas minorías a dominar países enteros, donde los dominadores no miran más que por sus propios intereses. Desconfíe de los que ofrecen trabajo, casa, comida, paz, justicia,… sin esfuerzos ni trabajos.

Juzgue a los políticos por sus hechos, nunca por sus bonitas palabras. Nunca vote a un partido en el poder más de dos veces seguidas, el poder degrada en demasía, incluso a los mejores. La mentira, el engaño, la demagogia siempre han existido en más o en menos entre los políticos; pero algunos la han convertido en la única herramienta para conseguir y mantenerse en el poder.


Pocas palabras son usadas de forma tan demagógica como la Igualdad. Y la demagogia, cáncer de la democracia, conlleva la degradación social y política de cualquier nación. A los demagogos, mentirosos congénitos, hay que echarlos de la política a latigazos, como Jesús echó a los fariseos del templo


 
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