Alejo Fernández Pérez |
| Fe y Cultura (II parte) |
| Alejo Fernández Pérez |
| 24 ene 2005 actualizado 23:30 CET :: Leído 254 veces |
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La
cultura cristiana, avalada por dos mil años de historia, y basada
en el amor es mucha cultura para los hombres mediocres, los pequeños.
Al paso que van, tras su pretensión de terminar con el matrimonio, la
enseñanza, la familia y todo lo que se les ponga por delante,
terminarán regresando a la Edad de la Piedra.
Las
palabras igualdad, libertad, democracia, paz, demanda social, etc. tan
manoseadas han perdido su significado primitivo y se utilizan para
encubrir cualquier mercancía averiada. Igual que desapareció el
Comunismo, desaparecerán la Nueva Era, el Nuevo Orden y el destructivo
Relativismo Moral y de toda clase, pero la sociedad habrá pagado un
altísimo precio que Satanás cobrará sonriendo burlonamente. Tenemos
demasiados políticos ciegos por alcanzar el poder, su único Dios. No se
dan cuenta de que están cayendo cada vez más bajos, y arrastrando con
ellos a unos pueblos aborregados. Hasta de la llamada Constitución
Europea quieren eliminar a Dios. Todavía resuena el “Perdónalos, porque
no saben lo que hacen” .
Estos días la TV está mostrando, junto con las lágrimas de las madres, los abusos sexuales, de drogas y de todo tipo entre los estudiantes de Enseñanza Medias en España. Este es el resultado de la educación y de la cultura progre. Están siendo educados en el botellón, el nulo esfuerzo, el sexo, la droga, en la falta de orden y de respeto a toda autoridad. Por supuesto, “Todo vale” si lo vota la mayoría. Sin embargo, en España, gobierna democráticamente la menor de las minorías , la del Sr. Rovira. Eso sí, todo muy bien adobado con las antedichas palabras de libertad, igualdad, diálogo, democracia,… que están deviniendo en camelos Para el 2010 se prevén 4 millones de inmigrantes musulmanes. Su pretensión de reconquistar Al Andalus no es descabellada; si en España gobierna Rovira por qué no podrían mandar los musulmanes con muchos más votos. ¿De qué cultura disfrutaremos entonces? Como “vale todo” también vale la estúpida expresión de “Demanda social” para justificar que docena y media de homosexuales consigan la custodia de niños; pero ese mismo motivo no vale para aceptar que varios millones de firmas, pidiendo que la asignatura de religión en los colegios sea concedida. Para los odiadores, la Religión no es ni aporta cultura ¿ El actual progresismo sí? Por supuesto, estos estudiantes dirigirán nuestra sociedad dentro de pocos años. Sembrando esta simiente ¿ qué frutos vamos a recoger? Las ideologías políticas, cuando se enquistan en el alma y la mente de los hombres, forman parte de las drogas que anulan la razón y nos hacen desvariar, especialmente cuando van empapadas en odio y rencor. ¿Hay soluciones? Soluciones siempre hay, entre ellas podríamos citar: a) Que ningún político esté en el poder más de 8 años, o mejor 4. Deben dejar el sillón, antes de que se pudran y nos pudran con ellos. Y esto, tanto si son buenos como si son malos políticos. A los EE.UU. les va bien así, a pesar de los pesares. b) Cambiar rápidamente el absurdo sistema electoral que padecemos y que da lugar a que raramente puedan gobernar las mayorías de verdad y c) Empecemos a rezar, pues solamente admitiendo la existencia de Satanás puede comprenderse la existencia de tanta ideología destructora. Pero los diabólicos no creen en el diablo. La última astucia de Satán, se ha escrito, es propalar la voz de su muerte. Seguramente que el ángel de la guarda de España, desde allá arriba, con gesto preocupado podría comentar : “Señor que hacemos con ellos, esta gente tropieza siempre en la misma piedra, teniendo ojos no ven y con sus oídos no oyen. Pretenden sustituirte por otros dioses, por ideas añejas, incluso por los mandamases de turno. Una vez más te persiguen Ahora utilizan como arma “su cultura”. Son los mismos fariseos que fracasan una y otra vez y siempre, pero que diezman tu rebaño”. Como en la milagrosa curación del ciego, si el Señor nos pregunta: ¿Y qué queréis que haga? Respondamos de nuevo : Señor que vea, que veamos. |

