Alejo Fernández Pérez |
| Libertad (I) |
| Alejo Fernández Pérez |
| 19 jun 2005 actualizado 17:56 CET :: Leído 239 veces |
|
“Libertad”
es una de esas palabras míticas que de tanto usarla, para el bien o
para el mal, se ha convertido en un comodín que todo lo justifica,
incluso lo injustificable.
Entre
otras acepciones significa: a) Facultad de hacer, decir y escribir todo
cuanto no se oponga a las leyes justas. b) No hay libertad cuando se
está en prisión o sujeto al miedo o a coacciones. c) Se habla de
libertad política, religiosa, de expresión, de enseñanza, de trabajo,
de movilidad, de información, …d) Por otra parte, en los países
occidentales: USA, Suiza, Suecia, Inglaterra, … se usa con un sentido
totalmente opuesto al de los marxistas –leninistas y afines tales como
Rusia, Albania, Cuba, Corea del Norte... Para empezar, digamos que sin dinero no hay libertad. La libertad se acaba cuando se termina el sueldo. Sin libertad no hay justicia ni paz. En todos los tiempos ha existido y existe un “ansia de libertad” por el que las personas están dispuestas a dar su vida; pero esa libertad hay que “enseñar a obtenerla, a utilizarla y a defenderla” no aparece por generación espontánea. De aquí se alimenta la “escuela” y con ella la “política”. Para el liberalismo el individuo es lo primero; para los políticos de izquierda es la colectividad. Aparecen dos tipos de enseñanza del que surgen dos sociedades diferentes: La democracia capitalista y la “democracia” colectivista o de izquierda. En esta línea, los gobiernos de izquierda pretenden mangonear, dominar e inmiscuirse en todos los aspectos sociales: enseñanza, religión, comercio, cultura,.. Resultado: “A más estado menos libertad; a más libertad, menos estado”. Con la experiencia habida, las sociedades capitalistas superan en libertades y económicamente en mucho a las sociedades metome-en-todo. Tras la caída del muro de Berlín quedó patente el estrepitoso fracaso de las sociedades colectivistas. Y ¡ Todavía, en España algunos no se han enterado! ¿ Por qué se odia a la libertad ¿ ¿Quiénes la odian? Observemos: ¿ En qué países del mundo occidental existe más democracia y libertad? Sin duda: en USA, Inglaterra, Canadá y en una docena más. ¿En cuales menos? : en casi todos los países gobernados por las izquierdas. En los primeros los ciudadanos pueden echar a sus gobernantes con facilidad, en los segundos nunca o muy difícilmente. Es famosa la contestación de Estalin a Giner de los Ríos cuando le preguntó por la libertad en Rusia.: Libertad ¿ Para qué? Respondió. Dijo Jesús: La verdad os hará libre? Pero, ¿ que verdad es esa? La verdad fundamental para el hombre cristiano es reconocer la existencia de un solo Dios, creer que es el creador de todo lo existente, saber que moriremos y resucitaremos y al final recibiremos premio o castigo para toda la eternidad, según nos hayamos conducido bien o mal de acuerdo con sus mandamientos. Análogamente, en este mundo, quien “peca” contra sus leyes “justas” también tiene su infierno en la prisión, en el deshonor, en la ruina… Lo contrario de la verdad es la mentira. Y mienten y, por tanto, encadenan, quienes se arrogan graciosa e injustificadamente la representación y defensa de los más necesitados, de los pobres, de la justicia, de la paz,…Para el obrero, para el trabajador, nada hay más valiosos que el puesto de trabajo. Un puesto de trabajo elimina la pobreza y da paz y seguridad. Dignifica a la persona. Sin embargo, los puestos de trabajo “reales” los crean los capitalistas, las derechas, con su trabajo y exponiendo su dinero. Las izquierdas solo pueden aportar, no crear, puestos de funcionarios sin exponer un euro propio, pagan con dinero de todos los ciudadanos. ¡Así, cualquiera! La libertad es como una red, basta que una malla esté deteriorada para que por ella se escapen todos los peces. La libertad no admite excepciones. Todo lo que no esté prohibido debería estar permitido. Si hay libertad de manifestación, también tiene que haberla para la enseñanza. La libertad de creación de partidos políticos vale también para crear cualquier otro tipo de organización. ¿ O nó? No hay libertad sin paz, y no hay paz sin justicia. ¿Puede haber libertad cuando los Fiscales Generales del Estado no escuchan más que al gobierno de turno? ¿Puede haber libertad cuando los jueces votan sistemáticamente igual según su color político? ¿ Qué decir cuando los Vocales del Consejo General del Poder Judicial se reúnen para emitir un juicio; pero, su seguidismo partidista es tan bochornoso, que sus razonamientos se conocen antes de que comiencen a razonar? La mayoría de los votos emitidos debería determinar el gobierno de la nación; pero en España “manda y chulea” el partido menos votado, el PRC, el de un tal Sr.Rovira, le sigue Maragall, y no pinta nada el PP con casi 10 millones de votos. El PSOE que (des)gobierna se limita a ¡Obedecer! ¿Para qué ha servido votar libremente al PSOE y al PP? ¿Qué democracia tenemos? |

