Adrián Vivas |
| Conflictos en los centros |
| Adrián Vivas |
| 11 nov 2007 actualizado 14:27 CET :: Leído 623 veces |
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La Enseñanza está sufriendo un grave y progresivo deterioro en los últimos años, sobre todo en lo referido a la convivencia en los centros educativos. Este desgaste se traduce en pérdida de autoridad (respeto), desmotivación, bajas por enfermedad e incluso miedo a entrar en clase. Ahora bien, nuestros colegios son instituciones sociales y como tales adolecen de los mismos problemas que la sociedad: aumento de la violencia, agresividad, racismo, falta de respeto, etc. Pretender extrapolar este problema de la sociedad es enfocarlo mal y por tanto esperar un diagnóstico incorrecto. Cuanto más amplio y diverso sea el marco en el que nos movamos, más difícil será resolver el problema, y en este caso estamos hablando de todo un problema social. Conflictos en los centros educativos han existido siempre y seguirán existiendo mientras el hombre sea hombre, pero no por eso debemos conformarnos y resignarnos. Si hasta hace poco la Administración Educativa hacía caso omiso a nuestras denuncias y miraba para otro lado en muchas ocasiones, dejando a los profesores solos ante el problema, con la firma del Compromiso Social por la Convivencia el panorama ha cambiado radicalmente. Siempre hemos dicho que la Educación es cosa de todos, y que nada se consigue sin la implicación de todos los sectores que conformamos la comunidad educativa. Debemos coincidir en los objetivos: devolver el respeto a los profesores, establecer y hacer cumplir normas de buena conducta, sancionar con rigor los comportamientos que puedan romper la convivencia y en definitiva mejorar el marco educativo extremeño. Este trabajo es difícil pero necesario y deberemos ser pacientes hasta empezar a obtener los resultados pretendidos. Indudablemente un problema añadido al de la propia conflictividad es el del derrotismo que tratan de transmitir algunos por intereses que nada tienen que ver con mejorar nuestra Educación. Lamentablemente hechos conflictivos en los centros educativos han existido siempre: entre alumnos, entre alumnos y profesores y entre familiares de alumnos y profesores. Sin embargo muchos de esos hechos no trascendían por unas razones u otras, sobre todo porque los profesores desconfiaban del apoyo de la Administración Educativa, que en muchos casos se ponía a favor de alumnos y padres y en contra del profesorado. Los profesores no se atrevían a denunciar por miedo, primero a los agresores (posibles represalias), segundo a la Consejería (Inspección y posible expediente). Gracias al Compromiso social por la Convivencia los profesores han perdido ese miedo y están denunciando cualquier tipo de ataque a su persona o a su trabajo y los animo a que sigan en esa línea. Para CSI-CSIF lo importante no es el número de incidentes o de actos violentos, pues ya he dicho que nos llegan desde la calle, sino que la Consejería y la Fiscalía actúen con celeridad, contundencia y eficacia, y en los últimos casos de agresiones así ha sido y por ello debemos felicitarnos todos los que realmente queremos resolver estos problemas; peor sería que se dieran dos o tres casos al año y que no se resolvieran. Tanto los profesores agredidos en lo que va de curso como los profesores de esos centros han reconocido públicamente su satisfacción con las medidas derivadas del Compromiso y que no quieren sensacionalismos ni espectáculos. Sin embargo hay quien sigue empeñado en predicar el desastre, el drama y hasta el holocausto, a sabiendas de que este tema es sensible al profesorado y que cree que con un poco de demagogia podrá conseguir algún tipo de rédito. Por fin estamos consiguiendo que la Consejería se implique y se comprometa en el grave problema de la Convivencia. Es necesario un gran esfuerzo por parte de todos. Que nadie entorpezca esta tarea con el lema "cuanto peor, mejor", pues la sociedad extremeña no se lo perdonaría. |

